Dra. Sepiedeh Keshavarzi
Translated by Omaris Velez Acevedo
Profesora y líder de grupo Universidad de Cambridge
Investigadora postdoctoral Sainsbury Wellcome Center UCL, Londres
Doctorado Universidad de Queensland, Australia
Cuando ya llevaba siete años y medio de formación médica en Irán, la Dra. Sepiedeh Keshavarzi decidió cambiar de rumbo. Luego de completar sus exámenes de medicina y graduarse como médica, una breve incursión en la investigación clínica la convenció de dar el paso drástico de cambiar de carrera. Ahora, Sepiedeh es profesora adjunta en la Universidad de Cambridge, donde su laboratorio estudia los circuitos neuronales subyacentes a la orientación espacial y la percepción propia del movimiento.
Inicialmente, Sepiedeh sentía pasión por las matemáticas y la física y consideraba la posibilidad de cursar estudios universitarios en estas materias. Sin embargo, fue disuadida de esta idea tras recibir comentarios sobre las limitadas oportunidades laborales que ofrecían estos campos. Sin embargo, a los 18 años, redirigió sus intereses hacia una carrera en medicina, una trayectoria que en su país natal, Irán, normalmente conllevaba siete años y medio de formación rigurosa. Al acercarse a completar sus estudios de medicina, a Sepiedeh le comenzó a preocupar la monotonía que podría surgir durante la práctica médica. Aunque el proceso de formación como médica estaba repleto de novedades, el prospecto de una rutina clínica la dejaba insatisfecha. Al contrario, la investigación ofrecía un ciclo continuo de descubrimiento y experimentación, un aspecto que resonaba profundamente con su mentalidad curiosa. Sepiedeh contactó con un miembro de la facultad que realizaba investigación sobre la epilepsia y decidió unirse al laboratorio como investigadora visitante luego de terminar sus estudios en medicina. En este laboratorio, inició un proyecto para estudiar el efecto neuroprotector de la restricción calórica en un modelo de epilepsia en ratas. Mientras adquiría técnicas básicas de laboratorio como la perfusión, el manejo de animales, y la evaluación conductual, esta experiencia encendió en ella una profunda fascinación por explorar los mecanismos complejos del funcionamiento cerebral. Fue precisamente esta nueva pasión la que la llevó a dejar su carrera en medicina a un lado para comenzar un doctorado en neurociencia.
Para su doctorado, Sepiedeh quería integrar sus intereses originales en la matemática y la física con su pasión creciente por la neurociencia. Creyendo que un laboratorio de electrofisiología ofrecería el entorno ideal, buscó el laboratorio del Dr. Pankaj Sah en la Universidad de Queensland, Australia. Sepiedeh describe el inicio de su doctorado como un tanto aterrador; mudarse a un nuevo país teniendo poca experiencia de laboratorio fue abrumador. Parte de la presión se alivió gracias a que Sepiedeh aún tenía la opción de regresar a una carrera en medicina. Sin embargo, a medida que más profundizaba en sus estudios doctorales, cada vez estaba más convencida de que había encontrado su verdadera vocación en la neurociencia.
En el laboratorio de Sah, Sepiedeh se concentró en un proyecto que estudiaba la organización de los circuitos olfatorios en la amígdala, caracterizando tipos de células, conexiones entre circuitos y el patrón electrofisiológico distintivo en esta región cerebral. En aquel entonces, la parte de la amígdala responsable de procesar los estímulos olfatorios permanecía, en gran medida, inexplorada. A diferencia de las áreas directamente implicadas en el condicionamiento Pavloviano del miedo, las cuales habían generado gran interés en ser investigadas, esta región en particular carecía de un mapa detallado. Sepiedeh descubrió que diferentes tipos de información olfatoria, originados en los sistemas olfatorio accesorio y principal, convergían en las mismas neuronas de la amígdala. Aun así, estos diferentes tipos de información olfatoria se distinguían por sus sitios de proyección a través del árbol dendrítico y mostraban propiedades distintivas de integración temporal.
Mientras llevaba a cabo su transición al posdoctorado, preocupaciones sobre las visas y su estatus migratorio influyeron grandemente en su toma de decisiones para sus siguientes pasos. Sepiedeh decidió prolongar su tiempo en Australia para obtener residencia permanente y, por lo tanto, tener menos dificultades relacionadas con las visas en el futuro. Le fue ofrecido un puesto de posdoctorado temporal en el laboratorio del profesor Greg Stuart en la Universidad Nacional Australiana, donde adquirió experiencia en técnicas in vivo mientras buscaba un puesto postdoctoral permanente fuera de Australia.
Para su posdoctorado, la meta que Sepiedeh se propuso fue transicionar a un enfoque basado en sistemas para estudiar la integración multisensorial in vivo y en la conducta. Tenía entrevistas programadas con dos laboratorios en el Reino Unido, uno en los Estados Unidos y otro en Alemania. Sin embargo, su visa para los Estados Unidos nunca llegó, lo que la llevó a tener que cancelar su entrevista. Esto le hizo evidente a Sepiedeh que aceptar un puesto en los Estados Unidos le resultaría increíblemente complicado. El sistema de visas suele crear obstáculos significativos para las personas que intentan volver a entrar a los Estados Unidos luego de una salida temporal; inclusive, hasta viajes breves por emergencias familiares o para asistir a conferencias pueden convertirse en retrasos de meses para el regreso al puesto de posdoctorado.
Tomando esto en consideración, Sepiedeh se unió al laboratorio del profesor Troy Margrie en el Sainsbury Wellcome Centre de la UCL, en el Reino Unido. Su trabajo posdoctoral tenía como objetivo descifrar cómo el cerebro combina señales sensoriales externas e internas para rastrear el movimiento propio. Se concentró específicamente en el rol del sentido vestibular, tanto de forma independiente como en conjunto con la visión, en el procesamiento cerebral del movimiento propio. A tal efecto, Sepiedeh fue pionera en una técnica sofisticada de imagen de calcio de dos fotones que permitía el registro óptico de neuronas corticales durante la estimulación vestibular natural (rotación de todo el cuerpo del ratón). Combinando este método con rastreo viral, descubrió que las neuronas de la corteza visual del ratón reciben información sobre el movimiento de la cabeza que proviene de la corteza retroesplenial (CRE), una región clave en el sistema de navegación del cerebro. Construyendo sobre estos hallazgos, Sepiedeh desarrolló con mayor profundidad métodos sofisticados que le permitieron descubrir la contribución de distintas señales sensoriales y motoras en la codificación del movimiento de la cabeza en la CRE. Sepiedeh estaba particularmente intrigada por cómo las señales de movimiento propio en animales en libre movimiento se relacionan con aquellas típicamente registradas en condiciones de restricción y pasivas. Al registrar la actividad de disparo de las mismas neuronas durante sesiones de rotación pasiva y de exploración libre, estableció que las neuronas de la CRE pueden seguir de manera confiable la dirección y la velocidad de los giros de la cabeza usando únicamente información vestibular. Más a fondo, estos experimentos revelaron que la incorporación de la visión aumenta la exactitud de la señal de movimiento de la cabeza y mejora la percepción del animal de su propio movimiento.
Al acercarse el final de su etapa postdoctoral, Sepiedeh supo que quería desarrollar sus propias ideas experimentales, reconociendo que establecer su propio laboratorio sería la vía óptima para cumplir esta aspiración. Obtuvo un puesto de profesora adjunta en la Universidad de Cambridge y, gracias al apoyo del Premio Wellcome Trust de Desarrollo de Carrera, abrió su laboratorio en el año 2023, donde junto a su equipo, estudia la organización y la función de los circuitos talamocorticales implicados en la orientación espacial. También le interesa investigar cómo estos circuitos se alteran con el envejecimiento, el cual a menudo se asocia con una pérdida de las habilidades de navegación. Aunque tradicionalmente el enfoque se ha centrado en la pérdida de memoria espacial, el interés de Sepiedeh consiste en comprender cómo el procesamiento en tiempo real de información sensorial multimodal podría estar implicado en la navegación. Aunque sus responsabilidades han cambiado sustancialmente desde que asumió un puesto como facultativa, encuentra una gran satisfacción tanto en enseñar como en supervisar la organización del laboratorio. Espera con ansias la pronta apertura del área de estudios de comportamiento de su laboratorio. Una vez el área esté lista, es muy probable que encuentres a Sepiedeh trabajando en el banco de laboratorio, participando activamente en los experimentos que ha perseguido entusiasmadamente desde que se enamoró de la neurociencia.
